lunes, 11 de abril de 2016

11.04.16.- SIN SENTIDO








En esta sociedad nuestra tan moderna, lo único que viaja libre y sin obstáculos es el dinero.
(Comentario de Juventud sin Futuro)







domingo, 10 de abril de 2016

10.04.16.- NUEVO PARTIDO ANDALUZ NACIONALISTA









CARTEL






CONVOCATORIA POR UN NUEVO 

PROYECTO ANDALUZ DE IZQUIERDAS


A la luz de los últimos hechos, y con vista a todo lo que lleva sucediendo tiempo ha, nos vemos en la necesidad de buscar la construcción de un nuevo proyecto que defienda los intereses de las gentes de Andalucía. 

Así pues, convocamos a toda persona andaluza, nacionalista y de izquierdas, que crea, como nosotros, que Andalucía debe tener un partido que luche por nosotros, por nuestros padres, por nuestros hijos, que luche por defender a los andaluces y andaluzas que actualmente se encuentran en situaciones precarias y de pobreza por un subdesarrollo al que hemos sido abocados, por los poderes centrales de Madrid en un primer momento, y por los poderes centrales de la Junta que sólo vio en Andalucía su cortijo en un segundo momento.

Ante esta situación, andaluces y andaluzas, no queda sino cambiar la sociedad, construir una nueva Andalucía, más justa e igualitaria, y para ello os necesitamos a todos y a cada uno de vosotros.

Éste 23 de Abril convocamos, pues, a todo andaluz que desee luchar por la causa de Andalucía, te buscamos a ti.
La Asamblea Nacional tendrá lugar el referido día 23 de Abril a las 10:00 horas en el Teatro Quintero. 

Os pedimos asistencia así como difusión de la asamblea a todos aquellos que conozcáis que crean en una Andalucía mejor, así como la difusión en vuestras redes sociales, porque juntos podemos crear algo grande.



El andaluz,
excelente madera humana.
.../...
¡Que arderá!

Paracelso









sábado, 9 de abril de 2016

09.04.16.- HOY HACE UN AÑO, NOS ESCRIBIÓ PARACELSO.









09.04.15.- ¿QUE DIABLOS HAGO CON MI VOTO DE INDIGNADO? (Paracelso)

ANGEL CAIDO. (Parque del retiro de Madrid)



EL BAILE DE LOS ÁNGELES CAÍDOS


Nos veíamos en las calles.
 No nos conocíamos.
Nos saludábamos.
Unas veces, en la puerta de un desahucio.
Otras, contra los bombardeos a la población civil, en un lejano país.
Hemos acompañado, con nuestras pancartas,  a parlamentarios corruptos.
Respondimos a la cara, lo que se nos decía por el plasma.
Nos pusimos  la camiseta de los que fueron engañados con las preferentes.
Nos sentamos en las tierras ávidas de manos que les hicieran dar sus frutos.
Tres años, vistiendo los colores de las mareas.
Y apareció Podemos,
 y su líder.
Y puso voz y proyecto a miles de voces indignadas.
Y se  abandonó la calle, confiados en que  la nuevas acciones,
serian mejor coordinadas. 
Ya tenia la calle liderazgo.
Aquellos desconocidos hasta ahora bajo las pancartas,
empezaron a mostrarnos su proyecto, sus ideas,  sus fidelidades, sus afiliaciones...
Militantes de IU,
15 M
DRY
Izquierda anticapitalista,
CCOO,
UGT,
Socialistas,
CGT,
Lideres de las mareas,
EQUO,
incluso antiguos altos cargos de la Junta de Andalucía...
Hasta la última de las manifestaciones,
el espíritu del 15 M,
agrupaba una indignación si disenso.
Y aparecieron los nuevos lideres.
 Pusieron bajo sus brazos las nuevas tablas de la ley,
Grabaron las palabras sensatas como si fuera preciso hacerla sobre las piedras.
Propusieron votar conjuntamente contra  la casta desenfrenada y corrupta.
Señalaron valientemente a los que había dado la espalda al pueblo
Enseñaron los grilletes que pondrían a los traidores a su patria.
!Ah!
...
Surgió la disidencia.
Entre las filas de la izquierda, apareció como una maldición bíblica,
el Satán de la izquierda.
¡La desunión!
Aparecieron los Luzbeles.
 No eran los militantes históricos, fieles a sus principios.
 Surgieron, personajes desconocidos,  que ordenador en mano,
manipulaban las Asambleas.
Convirtiéron los encuentrtos en ollas de grillos.
Se inició un baile que parecía haber sido organizado por Mefistofeles:
"Ganemos" ya no danza con "IU"
"EQUO" no quiere  coquetear con "Ganemos"
"Sevilla Si Se Puede" aún está en el amor de "Podemos"
Aparece, "Sevilla Participa"
Y "Ganemos Sevilla" saldrá a la pista de baile como "Sevilla en Común"
y "Somos Sevilla" sera el anfitrión en la fiesta. 
Es la coreografía del ángel caído.
El fantasma que todos temían.
Y que apareció con toda su maldad,
auxiliado  por la "red" como herramienta.
Los protagonismos.
  Las ansias de proyectos personales ilícitos.
 Mechas.
  Incendian inútilmente,
 el combustible que debe activar los motores del cambio.
Y detrás de todos,
en las últimas fila de las Asambleas,
se embosca algún que otro siniestro personaje.
Desde atrás, busca el  ardid, para no perder sus privilegios.

Paracelso

09.04.16.- LA CARTA QUE NUNCA QUISIMOS ESCRIBIR




foto de público.es







Marea Pública publicó el 11.11.13,
esta carta  que alguien dirigió a 
 D. Enrique Bono,
(20 minutos,es)
Hoy cobra vigencia. 




Queridísimo Sr.Bono:

Por la presente quiero demostrarle que no hay nada más rádical que el PP y el PSOE, quiero además reconocerles a ambos partidos las dotes de actores que nos han hecho creer que sois enemigos, al menos a una gran masa, alimentada con medios de masa y con opinión de masa, no obstante otros mucho hemos venido observando que ese juego de poli bueno y poli malo se desmonta fácilmente en cuanto se miran los hecho y los hechos son:

Ambos partidos sois de lo más extremista para empeorar condiciones laborales.

PP y PSOE sois unos verdaderos radicales para favorecer a los más ricos, indultarles, rebajarles impuestos, en definitiva protegerles.

Lo peor que le habeis hecho al pueblo siempre lo haceis de la mano PSOE y PP, por ejemplo; Maastricht, tratado de Lisboa, OTAN, pacto del euro, subida de vuestros sueldos y privilegios, SICAV, cambio del art, 135 de la constitución.

PP y PSOE saben privatizar todo lo que pillan y despreciar lo público ¿a que si Sr. Bono?

PSOE y PP nos habeis demostrado que se os da muy bien rescatar banqueros con dínero público, así cómo comprar favores de amigotes, empresarios, estómagos etc. a todo esto le llamamos clientelismo, es decir, igual que una empresa teneis clientes, especialmente antes de las elecciones.

PP y PSOE sois receptores de una forma muy extremista de enormes créditos para campañas electorales, dónde los medios de masa os miman por encima de todo. Logicamente luego teneis que devolverles el favor a esos bancos, esos medios y esas empresas que "donan" dinero para vuestras campañas a la americana.

PSOE y PP se oponen por sístema a cualquier política social de verdad, amén de alguna propinilla pa quedar bien, habeis tumbado todas y cada una de las ILP que el pueblo ha presentado.

Vamos a dejarlo ahí por hoy, pero que nadie se olvide que lo peor de todas las tropelías que ha hecho el PPSOE es que han sido "legales", lo de Bárcenas o los Ere´s son sólo consecuencias no la causa. La causa es que estais entregados a los mercados y mientras el pueblo está huerfano.





martes, 5 de abril de 2016

05.04.15.- ISLANDIA. CUANDO LA CALLE MANDA.







EQUO



ESTEBAN DE MANUEL JEREZ (dirigente de EQUO)




El primer ministro de Islandia tarda 48h en dimitir.
Los islandeses se manifestaron masivamente 
tras destaparse en directo en una entrevista en TV
 su implicación en los "Papeles de Panamá". 
El pueblo islandés es un referente 
en cuanto a manifestación cívica 
contra la conducta deshonesta de políticos y banqueros.
 Y en consecuencia los gobernantes saben cuando tienen que dimitir.
 Aquí somos más de 
"todos son corruptos luego prefiero que gobiernen mis corruptos a los suyos". 
Y políticos como Rajoy o Rita Barberá sabe que pueden permitirse no dimitir. 
Rajoy incluso se puede permitir seguir hablando
de que la corrupción en su partido es cuestión de casos aislados.
 ¡Y no dimite ni con jabón y agua caliente!

Esteba De Manuel







PUBLICADO 

EN ESTE BLOG 

EN DICIEMBRE DEL 2012



Islandia consiguió acabar con un gobierno  corrupto y parásito. Encerró a los responsables de la crisis financiera en la carcel, Empezó a redactar una nuevaConstitución hecha por ellos. Y hoy, gracias a la movilización será el país más próspero de un occidente sometido a una tenaz crisis de la deuda. Es la ciudadanía islandesa, cuya revuelta en 2008 fue silenciada en Europa por temor a que muchos tomaran nota. Pero lo lograron, gracias a la fuerza de toda una nación, lo que empezó siendo crisis se convirtió en oportunidad. Una oportunidad que los movimientos altermundistas han observado con antención y lo han puesto como modelo realista a seguir.








domingo, 3 de abril de 2016

03.04.16.- ¿PORQUÉ UN BOTIQUÍN PARA LA CARPA.



¿PORQUÉ ES NECESARIO UN BOTIQUÍN EN LA CARPA? Alfonso Romera Piñero de la Red de Sanidad de la CARPA.
¡SI!...
Si tenemos una sanidad pública, universal y solidaria(que no gratuita) ¿Qué necesidad hay de un botiquín para las personas sin techo, sin hogar, en situación de "calle" Nuestro sistema sanitario funciona a nivel internacional de forma ejemplar. Es envidiado mundialmente. Hay países en donde las personas mueren o sanan, en función del dinero del que dispongan. Aquí no. Ante la enfermedad de un ser humano, los españoles reaccionan rebuscando en una hucha común que mensualmente reponemos todos para tener al día una sanidad solidaria.
Pero como todo servicio público, tiene sus protocolos de uso. Indispensables. Así, si nos aqueja un mal en nuestra salud, debemos recurrir al recurso sanitario de forma ordenada. Por nuestra propia seguridad.
PRIMER NIVEL. Médico de cabecera. Atención clave, que encauza el problema.
SEGUNDO NIVEL. Médico especialista. Atención clave en los Centros Periféricos de Especialidades.
TERCER NIVEL. Hospitalario para aquellos procedimientos especiales o necesidades de encamamiento.
CUARTO NIVEL. Hospitalario con nivel autonómico. Son unidades altamente especialidades que acogen fuera de territoriedades.
PUES BIEN: En el caso de las personas sin hogar, se produce una RUPTURA en el "recorrido" obligado. Del primer nivel asistencial, el paciente no pasa al nivel de especialidad, aún siendo patologías que son sumamente necesarias tratar por los especialistas.
Hemos comprobado que el ÍNDICE DE FRECUENTACIÓN ANUAL de los españoles es de SEIS visitas anuales (sin entrar en que tipología) Hemos comprobado que la frecuentación anual de las personas en situación de calle, se eleva a cerca de VEINTE al año.
¿CUÁL ES LA RAZÓN?
Las personas que duermen en las calles de Sevilla, se encuentran carentes de inercia para re-conducir sus vidas. Ello se refleja en el desorden de sus situaciones administrativas, jurídicas, fiscales....y sanitarias.
Todos tenemos asignado médicos de atención primaria, incluso en caso de desplazamiento donde se nos asignan lo que ates se denominaba "cartilla de desplazado" De este simple trámite adolecen las personas sin hogar. Por ello ante las enfermedades las personas en situación de calle, acuden a los SERVICIOS DE URGENCIA de forma repetitiva, entrando en un bucle asistencial en torno a este dispositivo, cuya misión no es la filiación de procesos complejos sino la importante misión de estabilización y derivación al especialista. Y esto no se produce por un mero problema administrativo del que no es responsable el dispositivo sanitario, ¡Y SI ES RESPONSABILIDAD DE LOS ASUNTOS SOCIALES Y EL BIÈN LLAMADO "Bienestar social"¡
En estos siete meses desde la constitución de la CARPA por "mor" de lo expuesto, hemos asistido a la resección intestinal de una hernia que no fue tratada quirúrgicamente en su día, amputación de un miembro  en un paciente abandonado a su suerte al no poder "saltar" al escalón del especialista, enfermedades venéreas evolucionadas fuera del control del dermatólogo especialista....y más, y más y más....siete meses con una estadística desmoralizadora.
Por ello la Red Sanitaria de la Carpa, no es un simple botiquín, sino una herramienta provisional para "resetear"las historias clínicas y actualizar documentaciones en tanto los SERVICIOS SOCIALES DE NUESTRO AYUNTAMIENTO DE SEVILLA no asuman esta responsabilidad.






viernes, 25 de marzo de 2016

25.03.16.- BRUSELAS NO ME DUELE MAS






aquiactualidad.com

http://aquiactualidad.com/bruselas-no-me-duele-mas-2/


Bruselas no me duele más

Por Raquel Olcoz

Hemos aprendido a filtrar los dramas, como si hubiera dolores de primera o de segunda división.
Hemos aprendido a filtrar los dramas, como si hubiera dolores de primera o de segunda división.
Bruselas no me duele más.  Ni menos.


Bruselas me da sólo más miedo.  Como me dio miedo París, porque solamente cinco días antes de los atentados yo estaba allí.  Bruselas agobia, porque sus muertos dejan en evidencia ese pensamiento nuestro tan ridículo de considerar que Europa es una isla feliz donde no puede pasar nada. No puede, no debe. Debería estar prohibido por ley, que pase algo.   Porque si ocurre en Bruselas, o en París, o en Londres, o en Madrid, o en Nueva York, quiere decir que el tiroteo podría tener lugar en el bar de debajo de mi casa, donde podría pillarme desayunando tranquilamente.  Que podría venirse abajo el edificio donde vivo.  Que una explosión podría hacer volar el colegio de mis hijos.  Y por ahí no pasamos. Así que “hemos decidido” que las cosas pueden pasar sólo allí,  hacia la derecha del mapa si lo miras de frente, o como mucho hacia abajo.  Terremotos, bombas, muertos de hambre… lo importante es que queden bien lejos.  Que de repente ciertas cosas pasen aquí nos desconcierta, nos inquieta, nos indigna, nos asusta.
Hemos aprendido a filtrar los dramas, como si hubiera dolores de primera o de segunda división.  Hemos aprendido a no sentir ni padecer cuando nos muestran imágenes de niños  secos e hinchados, llenos de moscas en la cara, porque, total, esos campan por allí abajo. Hemos aprendido a relativizar las cifras, porque los 2.749 muertos en las Torres Gemelas, los 193 muertos en la estación de Atocha de Madrid, los 56 muertos del metro de Londres, los 132 que hace unos meses murieron en París  o los 31 que ayer perdieron la vida en Bruselas escuecen mucho más que los 11.000 niños que desde el 2011 han sido asesinados en Siria.   Niños.  Unos cuatrocientos de ellos, a manos de francotiradores. Quiero, necesito repetirlo: unos cuatrocientos de ellos, a manos de francotiradores. De adultos que, viendo una criatura por el visor, la han seguido, la han centrado y sin miramientos han apretado el gatillo. Cuatrocientas veces.
Bruselas, a mí, no me causa un dolor especial.    Sí, por supuesto: leo las historias que hay detrás de cada uno de aquellos treinta y un nombres y se me anuda la garganta.  Veo las imágenes de ese vagón de metro destripado y siento escalofríos. Pero después recuerdo un vídeo, visto no hace mucho. Un vídeo que puede ver cualquiera, basta tener el cuajo para teclear cuatro palabras certeras en Google. Un vídeo que cuento en presente, porque desgraciadamente esa escena se repite cada día. Se repite ahora mismo, mientras escribo. Un hombre musulmán arrodillado llora sin consuelo abrazando a dos niñas pequeñas.  Las aprieta con fuerza contra su cuerpo.  Sólo cuando la cabeza de la más pequeña se balancea hacia atrás uno se da cuenta de que están muertas. Cuando el plano se abre muestra muchos más niños. Con las muñecas atadas para que los brazos permanezcan dignamente cruzados sobre el pecho. Todos muertos, alcanzados por bombas de cloro.   A mí me da igual cuál es su credo o quién es su Dios.  ¡Como si en el nombre del que nos toca por estos lares no se hubieran cometido nunca atrocidades despreciables!
Preferimos no mirar más allá de nuestro occidental ombligo.   Pero, a veces, te ponen delante una imagen que te entra en el corazón como una bala.  Aylan Kurdi  salía en la foto.  Sólo por eso removió conciencias. Más que su hermano de cinco años, ahogado también, que como no fue retratado parece que no dejó un  nombre que recordar. Se llamaba Galip.  Osama Abdul Mohsen salía en la foto.  Por eso nos indignó la zancadilla de esa occidental sin alma di Petra Laszlo.  Preferimos no mirar, porque sabemos que lo que veríamos dejaría pequeño Bruselas.  He visto un vídeo de un niño con un brazo y una pierna amputados que se pregunta entre lágrimas dónde están los países musulmanes que tendrían que ayudarles. Otro de un chavalín que atraviesa una plaza esquivando las balas de un francotirador para llegar hasta una niña pequeña que se resguarda detrás de un coche y arrastrarla hasta ponerla a salvo.  Otro en el que un niño de unos diez años cuenta con la barbilla arrugada que han sacado de los escombros a cuarenta miembros de su familia, todos muertos, y que ha visto los cuatro trozos en los que ha quedado dividido el cuerpo de su abuela, antes de preguntar: “Pero, ¿por qué nos bombardean?”. El vídeo de otro crío que llora y dice: “¡Nos están matando. Nos están bombardeando, Rusia les da armas y los países árabes callan! ¡Su silencio también nos está matando!”.   Y el de una niña de no más de siete años que grita con una rabia heladora: “¡¡¡Bashar, nos puedes matar de hambre, nos puedes bombardear, nos puedes dejar sin piernas y brazos, nos puedes dejar sin casa y sin padres, pero no puedes cambiar lo que hay en nuestros corazones!!!”.  He visto imágenes que preferiría no haber visto jamás, fotografías de recién nacidos torturados y apaleados hasta la muerte, de bebés quemados vivos, de niños ahorcados por el Estado Islámico sólo porque eran hijos de sirios cristianos. He visto fotos de padres llevando en brazos el cadáver de un hijo. De niños pequeños llevando a cuestas a otros niños aún más pequeños, corriendo solos en medio de una polvareda, sorteando los escombros de lo que un minuto antes de una explosión era su barrio. He tenido que ver las fotos de los cuerpos sin vida de criaturas muertas de hambre en Madaya, porque durante semanas no han tenido para comer nada más que las hojas de las plantas de sus macetas. Son  niños sin nombre.   Niños cubiertos de polvo. De los que pillan lejos y duelen lo justo.   Pero también hay niños con nombre.  Basta teclear en Google “Kinan Masalmeh”, por ejemplo, y agachar las orejas.
Bruselas se mira el ombligo. Ya tiene donde dirigir la mirada esa ciudad en la que hace sólo cuatro días Europa decidió cerrar los ojos.
Y mientras, preferimos no mirar más allá de nuestro occidental ombligo.
Yo no tengo ninguna solución para un conflicto que no llego a entender.  Soy de las que con toda la buena voluntad se suman al ciber lutocolectivo, una que hace unos meses puso una vela en la  ventana para explicar a sus hijos lo que significaba la condena y la solidaridad con París, ese sitio del que mamá acababa de volver y que en esos días salía tanto por la tele.   Era tan poco resolutivo como ese cartel sujetado ayer por un niño musulmán en un campo de refugiados que dice “Sorry for Brussels”, inútil como todos esos carteles que rezan “Not in my name”, aunque creo que siempre será mejor que mirar hacia otro lado.   Pero también soy de las que piensan que no hay velas en el mundo para solidarizarme con esos otros lugares de nombre impronunciable que a mí también me causan dolor.  Como Bruselas. Como París. Como Londres. Como un Madrid que aún me sangra. Como Nueva York . Ni más, ni menos.
Sí, Bruselas se mira el ombligo. Ya tiene donde dirigir la mirada esa ciudad en la que hace sólo cuatro días Europa decidió cerrar los ojos. Esa ciudad en la que se selló un pacto que, en palabras pobres, es un contrato para que alguien se haga cargo del trabajo sucio. Las ONGs que ayudaban a desembarcar a los refugiados en Lesbos han sido expulsadas de las playas, de las áreas donde sus instalaciones de emergencia y su centro de registros en Moria se han convertido de un día para otro en campos de detenidos. Han hacinado a los refugiados en ferrys, aterrorizados y marcados como animales de matadero, para mandarlos a la ciudad de Kavala y vaciar las islas. Los que llegan ahora, porque siguen llegando a miles, están ya condenados. Seres humanos que se lanzan al mar sabiendo que al otro lado les espera una alambrada porque necesitan escapar de casi dos mil días en los que horrores como el de Bruselas se les repetían al lado constantemente, varias veces en la misma jornada.  Pero Europa echa el cerrojo y subarrenda el drama. En aquellas playas ya no hay sitio para nadie. Nadie que cuente lo que pasa. Nadie que haga que esas personas sin nombre salgan en la foto y nos arruinen merecidamente el café de la mañana. Y mandarán a aquella gente de vuelta a Turquía, donde nadie estará presente para sacar una fotografía con el móvil y hacerla viral, o para contarnos si esas personas están siendo tratadas como se dijo en el pacto, mientras Europa mira hacia otro lado. Hacia otro lado que, preferiblemente, no sea un espejo. Porque le haría falta a Europa mucha flema para mirarse a los ojos hoy.
Son refugiados, números. Niños sin nombre, cubiertos de polvo. De los que pillan lejos y duelen lo justo.
Son refugiados, números. Niños sin nombre, cubiertos de polvo. De los que pillan lejos y duelen lo justo.
En la clase de mi hija de seis años hay tres niños que se apellidan Ambat, Nazakat  y Arshad. Nacidos aquí, aunque sus madres a estas alturas aún no sepan una palabra de ninguna lengua que no sea la suya.  Me los cruzo cada mañana, tres niños encantadores, educadísimos, sonrientes.  Que yo sepa, nunca se han quejado de que en su aula haya colgado un Cristo crucificado, el mártir de otros.   Hace unos días, hablando con mi hija, ella hizo alusión al menú alternativo que estos niños tienen en el comedor. Yo le pregunté: “¿Sabes por qué les ofrecen una comida diferente?”. Ella me contestó: “Porque son musulmanes”. Entonces yo le dije: “¿Y sabes qué significa que son musulmanes?”. Y ella me respondió: “Sí, que algunas cosas no pueden comerlas, que tienen algunas ideas distintas y que tienen la cara un poco más marrón”.   Nunca me cansaré de aprender de ella.
Nos echamos las manos a la cabeza pensando en qué mundo vamos a dejar a nuestros hijos.  Tal vez la única solución posible, lo único que realmente podemos hacer, es preocuparnos de qué hijos vamos a dejar a nuestro mundo.  Quizá la nuestra pasará la Historia como una generación cobarde, como una generación insensible, como la generación de una panda de genocidas pasivos. Pero también podemos intentar, no perdamos la esperanza, que un día nuestros hijos sean capaces hacerlo mejor.

jueves, 24 de marzo de 2016

24.03.16.- EL NIÑO YUNTERO






Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
revuelve mi alma de encina.












Foto de Google Imágenes







Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.

Empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta
levantando la corteza
de su madre con la yunta.

Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

Contar sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.

Trabaja, y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.

A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.

Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
revuelve mi alma de encina.

Lo veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta,
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.

¿Quién salvará a este chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.


Miguel Hernandez



24.03.16.- CONCERTINA DE MÁLAGA






HERIDAS PRODUCIDAS POR LAS CONCERTINAS FABRICADAS EN  MÁLAGA









24.03.16.- CONCERTINAS Y DOBLE MORAL






EL MUNDO
http://www.elmundo.es/andalucia/2015/09/01/55e592c1268e3ebb2f8b457d.html






La empresa malagueña Mora Salazar es la única fabricante de este tipo de alambradas de Europa

La concertina húngara: un viaje de 3.000 kilómetros desde Málaga

  • Las ONG dedicadas a los inmigrantes advierten del daño que estos alambres pueden provocar a las personas

El modelo de alambre con cuchillas vendido a Hungría es del mismo...
El modelo de alambre con cuchillas vendido a Hungría es del mismo modelo que el de Melilla. MORA SALAZAR

     
  • Ver más
Una valla de espino de 175 kilómetros se alza en la frontera de Hungría a Serbia para impedir la entrada de los miles de refugiados que luchan estos días por pisar territorio húngaro. El alambre dentado que pretende impedirles el paso ha llegado al país tras un viaje de más de 3.000 kilómetros, procedente de la única fábrica de concertinas de Europa, situada en Málaga.
La empresa Mora Salazar, que emplea el nombre de 'European Security Fencing' para el mercado extranjero, es la única empresa que produce concertinas o alambre con cuchillas de acero inoxidable en Europa, y la que ha comercializado la concertina que se ha colocado estos días en la frontera húngara, según cuenta José María Gómez, portavoz de la empresa. De todas formas aclara que "únicamente hemos suministrado el material, no realizado la instalación".
El modelo de alambre dentado escogido para la frontera de Hungríaes el mismo que se utilizó en la valla de Ceuta y Melilla para impedir el paso de los inmigrantes procedentes del Norte de África, la concertina 22. No es el peor de los modelos disponibles, ya que la empresa ofrece todo tipo de cuchillas con ganchos puntiagudos, extremos en forma de flecha y en varias direcciones o combinando diferentes puntas cortantes en el mismo alambre. El elegido para la frontera húngara entra dentro de los que el fabricante califica como "estándar" para "niveles de seguridad medio alto".
La cuchilla, en este caso, una de 22 milímetros de largo por 15 de ancho, es el origen del debate acerca de cuánto daño pueden hacer estas concertinas. Frente a las declaraciones del ministro del Interior previas a la instalación por segunda vez de concertinas en la valla de Melilla, en las que Jorge Fernández Díaz aseguraba que "no eran agresivas", ya que sólo podían causar "erosiones leves, superficiales", está el testimonio de quienes trabajan con inmigrantes que han sufrido estas heridas.
"La semana pasada intentaron cruzar la valla de Ceuta dos chicos que están hospitalizados graves por los cortes de las concertinas",asegura Mikel Araguás, secretario general de Andalucía Acoge, una ONG dedicada a la atención de los inmigrantes. "Ha habido multitud de casos de desgarros en las manos y los pies: está claro que sí que provocan daños y no evitan que la gente entre en los países. Si se construyen pero no se consigue su objetivo, ¿entonces para qué están?", se pregunta Araguás.

Un operario de la empresa trabaja con la concertina

Es un debate que va más allá del 'valla sí o valla no', aseguran desde la organización. "Nos van equivocando el debate y nos vamos planteando únicamente lo visible, y es que ya no es sólo un debate de cooperación internacional, sino que habría que reforzar los gobiernos de los países del sur. Mientras la vida de esas personas corra peligro en su lugar de origen, cuando huyen del hambre y de la guerra, ¿qué medida disuasoria va a servir?", prosigue Araguás.
Mora Salazar, según aseguran desde la propia empresa, también ha suministrado concertinas a Marruecos, Túnez, Argelia, Turquía, Grecia y Rumanía desde 1975, el año en el que se creó la empresa, "aunque hemos vendido en los cinco continentes, desde la Polinesia Francesa hasta las Maldivas", cuenta Gómez. "Y normalmente la concertina se utiliza en centros penitenciarios, centrales nucleares, farmacéuticas, petroquímicas, refinerías, centros de menores, aeropuertos, puertos, instalaciones ferroviarias, buques para salto anti-piratas, depósito de vehículos..."