Los comentarios y las informaciones volcadas en este blog, pueden no reflejar la opinión de MAREA PÚBLICA, que expresa sus propuestas coorporativas a traves de sus manifiestos consensuados en ASAMBLEAS.
lunes, 9 de marzo de 2015
09,03.15.- ANDALUCÍA NO SE HA LIBRADO DE LA PRIVATIZACIÓN SANITARIA
el diario.es
El dinero que la sanidad pública paga a la privada ha crecido un 52% en 10 años
La privatización sanitaria tiene múltiples caminos: desde la
adjudicación de hospitales hasta los conciertos para hacer pruebas
diagnósticas, tratamientos o intervenciones quirúgicas
Ninguna región es ajena a la utilización de medios privados para sus redes de salud, que ya representa el 10% del gasto sanitario público español
Ninguna región es ajena a la utilización de medios privados para sus redes de salud, que ya representa el 10% del gasto sanitario público español
Intervención quirúrgica en un hospital del Servicio Canario de Salud. EFE
La sanidad pública paga cada vez más a la privada.
Unos 7.600 millones de euros al año. Supone un 10,5% del gasto sanitario
público que suma 72.000 millones anuales. Los datos de la Cuenta
Satélite del Gasto Sanitario del Ministerio de Sanidad recogen un
aumento de esta partida de 2.599 millones (un 52%) desde 2002 a 2011.
Pero, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de privatización de la
sanidad y entrada de empresas en la asistencia de los ciudadanos? Las
vías de trasvase de dinero público al sector sanitario privado son
variadas. Cada Administración defiende su realidad y no deja de subrayar
la etiqueta de “sanidad pública”, ya sea ésta servida por medios
propios, conciertos, convenios o concesiones a contratistas.
El Instituto para el Desarrollo y la Integración Sanitaria (IDIS) ha ordenado estos gastos por comunidades autónomas
y tipos de pagos desde los presupuestos de Sanidad a las empresas
privadas del sector. El IDIS es una entidad que defiende la entrada de
las clínicas privadas como “eje de sostenibilidad del Sistema Nacional
de Salud”, según su secretario general Juan Abarca.
La comunidad autónoma que más gasta en sanidad privada es Cataluña. Su
sistema sanitario trasvasa 2.450 millones de euros a clínicas cada
curso, un 24,1% del gasto. Canarias destina un 10,3% de todo su
presupuesto sanitario a medios privados (286 millones de euros). Madrid y
Baleares están ambas por encima del 8% con 713 y 112 millones
respectivamente. En Andalucía, se paga mucho a empresas privadas de
sanidad (446 millones de euros), pero supone un 4,7% de todo el dinero
destinado a la salud. En los últimos puestos del ránking autonómico en
términos relativos están Aragón (4%), Extremadura (4,3%) y Cantabria
(4,5%).
El panorama es una maraña de fórmulas de
contratación, cesión, concierto y encomiendas en la que se impone una
mirada pormenorizada para ver el alcance de la privatización.
Sanidad mixta catalana
En Cataluña, se puede hablar de un sistema general mixto
público-privado. La Generalitat tiene convenios singulares con 31
hospitales privados para que formen parte del Sistema de Utilización
Pública. Además, entre 2008 y 2014 publicó 495 concursos para el
diagnóstico por imagen, las terapias respiratorias, la atención primaria
o los servicios socio-sanitarios.
Este esquema
obliga a las arcas públicas catalanas a aportar esos casi 2.500 millones
de euros a entidades sanitarias privadas. Es cerca de la mitad, el
41,8% de todo lo que el sector público paga al privado en España. A
pesar de que, desde los 1.298 euros per cápita que Sanidad invertía en
2012, el Gobierno ha rebajado la partida a 1.095 –y el consejero Boi
Ruiz reconoce que la cifra ideal son 1.500 euros-, la tasa de
crecimiento del pago a entidades privadas ha estado en el 2,1% anual
desde 2002 a 2011.
Los contratistas entran a escena
Sin duda, la polémica y preocupación ciudadana sobre la privatización
sanitaria se ha agudizado especialmente con el proceso de entrada de
empresas contratistas en la gestión directa de la sanidad.
Tanto con la
concesión de la gestión no médica de centros como los contratos
completos que asignan a empresas privadas la construcción,
administración y gestión sanitaria de hospitales de la red pública. Las
sociedades privadas han visto cómo su negocio se ampliaba en la red
pública española en los últimos años.
La Comunidad Valenciana:
es la pionera en la adjudicación integral sanitaria a contratistas.
Cinco departamentos de salud están así gestionados. Seis empresas
(Ribera Salud, ACS, Lubasa, Sanitas, DKV y Asisa) se reparten en
diferentes porcentajes cinco hospitales de la siguiente manera:
Alzira (Ribera Salud, ACS y Lubasa): 143,4 millones al año para la
asistencia de 227.000 personas; Hospital de Denia (DKV y Ribera Salud):
94,8 millones para 150.000 ciudadanos; Hospital de Torrevieja (Sanitas):
123 millones para 195.000 alicantinos; y Hospital de Vinalopó (Ribera
Salud y Asisa): 101 millones.
Las asignaciones se
incrementan en el mismo porcentaje que el presupuesto de Sanidad
elaborado por el Gobierno regional. Valencia le ha metido un acelerón al
gasto público en sanidad privada a un ritmo de crecimiento del 10,9%.
Gasta 442 millones al año (un 6,6% de su presupuesto). "A la
Genertalitat le viene muy bien y las concesionarias tienen que hacer
verdaderos esfuerzos para que les salgan las cuentas", ha analizado el
director general de IDIS, Manuel Vilches, dejando clara su visión sobre
estos modelos.
Madrid:
el Gobierno del PP ha impulsado las partidas de dinero público hacia
medios sanitarios de empresas. Un 13,7% más de media en diez años. En
2011 se destinaron 714 millones de euros (un 8,5% del presupuesto
total). El estudio de IDIS habla de "interdependencia" entre los
sistemas sanitarios público y privado.
Existen
cuatro hospitales nacidos como concesión para contratistas: Infanta
Leonor (de IDCSalud) con un canon de 33 millones; Torrejón (Sanitas,
Asisa, Bankia, Concessia y FCC) con uno de 110,2 millones; Móstoles
(IDCSalud) con pago de 107,1 millones y Collado Villalba. Este último
centro no ha sido puesto en marcha porque el Ejecutivo de Ignacio
González considera que no puede afrontar el pago del canon, aunque sí se
abona 11 millones al año en concepto de mantenimiento).
Concesiones también existen en Canarias, que en 2013 lanzó un concurso
para la hemodiálisis en Gran Canaria y Lanzarote por 35 millones de
euros para cinco años. Las islas son la segunda región que asigna más
recursos a la sanidad privada respecto a su presupuesto: un 10,3% y 286
millones al año.
Los conciertos versus la infrautilización de medios públicos
Casi todas las administraciones sanitarias –sin importar el color
político que las dirijan- conceden gran impacto a los conciertos con
clínicas para llevar a cabo terapias o pruebas (en ocasiones en
detrimento de los recursos directos). El 38% de las terapias de
respiración en Madrid son asignadas a centros privados. En Galicia es el
23% y en Navarra el 21% del total de tratamientos de esta índole. Es un nuevo frente de lucha abierto contra la privatización sanitaria.
En el caso de Madrid, el 73% de los 48 hospitales privados de la región
tienen algún tipo de acuerdo firmado con el SERCAM. La panoplia
diseñada por la Consejería de Sanidad abarca múltiples disciplinas. Como
se apuntaba, los enfermos respiratorios dependen en gran medida de
centros privados para sus terapias (95 millones de euros en concursos
entre 2008 y 2014). Se le suman, además, las pruebas diagnósticas que se
derivan a la hora de hacer ecografías o mamografías. Un modelo que
puede resquebrajarse en cuanto la administración no llega a acuerdos que
satisfagan sus estrecheces financieras, como sucedió en 2013 cuando se
detuvieron miles de mamografías del Programa de detección precoz del cáncer de mama en Madrid.
También a la hora de intentar bajar las listas de
espera quirúrgicas, algunas comunidades han apostado fuerte por la
derivación a hospitales de empresas. Así, en Castilla y León han llegado
al 51%; en Castilla-La Mancha al 34% y en Aragón al 19% de la
actividad. En Castilla y León tuvieron que regresar a estos conciertos
en 2013 tras no poder gestionar las listas con los medios públicos una
vez suprimidas las actividades extraordinarias de tarde en los
hospitales. Igual le ocurrió a Valencia. Marcha atrás y nuevo flujo de
dinero a clínicas privadas ante el atasco. En Castilla-La Mancha están
recurriendo a traslados a otras regiones para intervenciones de sus
pacientes.
Los convenios
El sistema de
convenios es una manera habitual de que los impuestos abonen la
prestación de servicios sanitarios en centros privados. El convenio hace
que los ciudadanos puedan acudir a los hospitales a recibir sus
tratamientos. Andalucía destaca en esta fórmula con 17 centros
conveniados. Cinco de ellos pertenecen a la Orden Hospitalaria San Juan
de Dios y seis al grupo José Manuel Pascual. También con Cruz Roja
Española.
Este sistema es el que utiliza el Partido
Popular para asimilar los procesos privatizadores como el de Madrid con
otras regiones. Como dijo el vicesecretario popular Carlos Floriano
hace poco más de un mes, "está vigente en otras comunidades autónomas
como Andalucía y Cataluña". El flujo de pacientes andaluces está
controlado por los hospitales públicos y sus Unidades Provinciales de
Gestión.
El informe del IDIS reseña que "no se
dispone de información pública en cuanto a la remuneración obtenida por
parte de los grupos privados con estos convenios". Andalucía gasta 447
millones de euros en dar cobertura pública con medios privados (un 4,7%
del total). También aparecen con estas fórmulas el País Vasco, Galicia,
Islas Baleares y Asturias.
La Comunidad de Madrid
firmó un concierto singular con la Fundación Jiménez Díaz (regentada por
IDCSalud) por 30 años para atender en ese hospital a población de
referencia. En 2012 y 2013, Madrid le abonó más de 300 millones por cada
anualidad.
jueves, 5 de marzo de 2015
05.03.15.- RADICALIDAD EN POLÍTICA SANITARIA (Paracelso)
| DERRUMBE |
DERRUMBE
1.- Cuando no se pone en valor la investigación.
Cuando se pone en valor una nueva vacuna.
Y a su valor se le pone precio.
y vemos que la vida tiene precio,
y quien debe pagar no paga,
el precio de la vida...
...¿como no voy a ser radical?
2.- Cuando las compañias aseguradoras,
ofrecen servicios a expensas de médicos y enfermería mal pagada.
¿Como no entrar en esos templos corruptos y echarlos de los"lugares del curar"...
...a latigazos?
3.- Como no actuar contra los que venden espacios público de la sanidad,
construidos con el dinero de todos,
a los mercachifles de siempre?
Como no pedirles con radicalidad,
que devuelvan lo que no es suyo?
4.- Si veo derrumbarse todo lo construido desde las zonas básicas,
los distritos sanitarios,
las áreas sanitarias,
destrozando el proyecto profesional de los preparadísimos médicos de familia,
y costosisimamente formados...
...¿Como no dejar que me salga de las tripas la radicalidad?
5.- Como no voy a apagar el fuego de una enfermería quemada,
recortada,
obligada a trabajar en prolongaciones de jornadas no remuneradas.
6.-Como no dudar de la legalidad de unas gerencias,
que incumple sitemáticamente las sentencias judiciales.
7.- Como no querer obligar a los causantes de los recortes,
a entrar por las puertas de nuestras urgencias
hasta impregnarse del resultado de sus actos?
...
Tres años de "mareas"
Hoy nos quieren contar que hay otra forma de hacer política.
Abriendo puertas a la esperanza.
Pero desde los púlpitos incendiarios,
hasta las mesas donde se redactan los programas,
hay que recorren el camino de la reflexión,
sin olvidar elegir la pluma de la radicalidad,
para firmar las promesas.
Paracelso.
05.03.15.- PROGRAMA SANITARIO DE PODEMOS ANDALUCÍA
| DESTINO CON OBJETIVOS POCO CLAROS |
3.4 - Garantía del derecho a la salud y de un modelo de
asistencia
sanitaria público, de cobertura universal, equitativa y
gratuita, con
dotación presupuestaria prioritaria y sin exclusión alguna para
las
personas que viven en cualquiera de los países de la Unión
Europea.
Ese modelo será participado democráticamente por todos los
miembros de la comunidad sanitaria
15/36
Devolución al sector
público de todos los centros y hospitales privatizados.
Para ello se
derogarán todas las leyes que permitieron esa privatización, y el
RDL 16/2012 que
cambió el modelo sanitario universal por otro de
aseguramiento y
resultó en la exclusión de diversos colectivos en razón de su
situación
administrativa, legal o laboral. Aumento de plantilla en la sanidad
pública.
Prohibición
explícita del copago sanitario y farmacéutico.
Implementación de un
modelo sanitario fnanciado a través de impuestos
directos, gestionado
públicamente, con una organización democrática y una
administración
transparente y efcaz, y basado en la integración y la
coordinación entre
la Atención Primaria de Salud y la Atención Especializada,
y entre los
servicios de Salud Pública y los Servicios Sociales.
Contemplación del
derecho a la interrupción voluntaria del embarazo de forma
segura, libre y
gratuita, dentro de la red pública. Garantía del derecho a una
muerte digna, sin el
encarnizamiento terapéutico actual que sufren muchos
pacientes, y del
derecho a una salud mental orientada al sujeto que evite
medicalizar e
instrumentalizar el sufrimiento psíquico.
Retirada inmediata
de las leyes o disposiciones que desposean o disminuyan
de cualquier modo a
los ciudadanos de la UE su legítimo derecho a la
cobertura sanitaria
en su país de origen, independientemente de la duración
de su estancia fuera
de éste o de su país de residencia permanente.
Elaboración de un
plan para promover la implantación de una cobertura
sanitaria universal
para todos los Ciudadanos de la UE en cualquiera de los
países miembros,
considerando la cobertura sanitaria como uno de sus
derechos
fundamentales.
05.03.15.- ESCASA PROPUESTA SANITARIA DE PODEMOS, EN UN MOMENTO DE CRISIS SANITARIA EN ANDALUCÍA
REDACCIÓN MÉDICA
Javier Barbado. Madrid
Podemos plantea fomentar la gestión pública directa de los hospitales como propuesta electoral para los comicios del día 22 en Andalucía, lo que dejaría en entredicho la marca distintiva de fórmula gestora alternativa en esta comunidad autónoma: las empresas públicas como la Agencia Sanitaria Costa del Sol de Málaga, primer centro de España en adoptar, en 1994, un modelo de gobernanza diferente al público-directo característico de los hospitales del extinto Instituto Nacional de la Salud (Insalud).
|
Teresa Rodríguez, candidata de Podemos a presidir Andalucía.
|
En ese mismo documento, sin embargo, no se expone cómo llevar a cabo ambas medidas (el aumento del gasto y el fomento de la gestión pública directa de los centros asistenciales) más allá del anuncio de “simplificar la estructura organizativa del Servicio Andaluz de Salud, integrando los organismos de titularidad pública adscritos a la Consejería de Salud”, medida que, en todo caso, ya ha promovido el actual Ejecutivo socialista.
En cambio, en el documento se insiste en el concepto de impulsar una hacienda autonómica “sostenible y eficiente”, justo las características que los directivos del sector asocian con las fórmulas de gestión de la sanidad pública diferentes a la tradicional. Y añade, eso sí, que se fomentarán las compras públicas centralizadas tanto a nivel autonómico como estatal, desmarcándose en este último aspecto de la política sanitaria llevada a cabo hasta el momento por el Gobierno de Susana Díaz.
El partido de Rodríguez también subraya la importancia de integrar la atención social y sanitaria en una sola prestación –idea que, por otra parte, defiende la totalidad de los gobiernos autonómicos–, y, así, habla de “reformar el modelo organizativo en torno a áreas básicas” que fusiones ambos servicios.
Asimismo, Podemos incide en otros puntos de los que se deduce una denuncia velada a decretos aprobados en la actual legislatura nacional como, por ejemplo, “lograr la cobertura sanitaria universal y monitorizar la cobertura, especialmente entre colectivos vulnerables; supervisar los mecanismos de cobro a entidades privadas; cubrir la pérdida de acceso a la de las y locobertura sanitarias andaluces que han salido a buscar trabajo en el exterior; [y] aumentar la capacidad de resolución de la atención primaria en cuestiones de salud mental”.
Tampoco se dejan de mencionar, de forma indirecta, otras posiciones ideológicas del partido, por ejemplo cuando se alude a la normativa relacionada con el aborto al subrayar que la mujer “pueda decidir libremente sobre su propio cuerpo” además de “potenciar la educación afectivo-sexual y la sensibilización y medidas necesarias en torno a cuestiones de género que puedan intervenir en enfermedades”.
Condiciones laborales de los profesionales
Por último, Podemos Andalucía también incide en combatir la contratación temporal de los profesionales sanitarios y “fomentar un Plan de Formación Interna de profesionales y aplicar rigurosamente la Ley de incompatibilidades”, de lo que se infiere la crítica habitual de la formación que en España lidera Pablo Iglesias a lo que ella denomina “puerta giratoria” (el hecho fehaciente de que un alto cargo político acceda, más tarde, a una compañía particular y contamine los intereses de los sectores público y privado). Asimismo, la síntesis del programa añade, a continuación, su compromiso de cumplir con los tiempos de espera para ingresar desde los servicios de urgencias e implantar un Plan de Formación periódico para los profesionales de esta área.
Asunto éste que, una vez más, engarza con un asunto de plena actualidad al haber sido Andalucía, hace muy poco, la única comunidad autónoma, con Cataluña, que ha introducido algún tipo de regulación respecto a la figura del urgenciólogo.
domingo, 1 de marzo de 2015
01.03.15.- COMO CERRAR LA BRECHA. (EL PAÍS)
EL PAÍS
Cómo cerrar la brecha
La emergencia social por paro, pobreza y exclusión obliga a los partidos a asumir como prioridad la lucha contra la desigualdad
Centro de asistencia Pinar de San José, en Madrid, en febrero. / B. Pérez
Esta es una historia triste, de exclusión, pobreza, paro, precariedad laboral…, de desigualdad, en definitiva. La historia empezó a agravarse en 2008 y se disparó entre 2010 y 2014, por la crisis económica y los recortes sociales, pero llevaba muchos años instalada en la sociedad española, escondida tras la borrachera provocada por la bonanza económica, la burbuja inmobiliaria y el consumo disparado a golpe de crédito. La pobreza existía en España en las ciudades, en los pueblos y en las aldeas, pero no nos dábamos cuenta a pesar de los avisos de organizaciones humanitarias como Cáritas, Intermón-Oxfam o Cruz Roja. Los pobres eran invisibles. Además, pensábamos que era solo cosa de inmigrantes. Estábamos muy ocupados disfrutando de unos años boyantes y los políticos habían dejado de pisar la calle, para gobernar desde la moqueta y el coche oficial.
Mientras tanto, las calles se llenaban de personas sin techo que dormían en soportales o túneles, los comedores sociales no daban abasto y las familias iban acabando con su hucha y no podían ya ser la red de apoyo de sus hijos, hermanos o nietos que dejaron de cobrar las prestaciones sociales.
Pero en el año con más citas electorales desde que estrenamos democracia (andaluzas, autonómicas, locales, catalanas y generales), los partidos políticos parece que se han dado cuenta de la gravedad de la situación y empiezan a incluir en sus programas preelectorales diversas medidas para atajar la situación. Son conscientes de que, ante este panorama de auténtica emergencia nacional, o proponen cambios de peso en la política económica y social o se exponen a una revolución. Incluso en el debate sobre el estado de la nación de esta semana la desigualdad ha sido uno de los asuntos más citados.
No es para menos. Ahí van algunos datos que pueden definir la situación de auténtica emergencia social que vive España:
» Una de cada cuatro personas que quieren trabajar está en paro.
» Uno de cada tres parados no cobra prestación alguna.
» Uno de cada dos jóvenes no tiene trabajo.
» 526 personas perdieron su vivienda cada día en 2012, año récord de los desahucios. Ahora son unos 120 diarios.
» 2,3 millones de niños viven por debajo del umbral de pobreza.
» 13 millones de personas están en riesgo de pobreza o exclusión social y cinco millones se encuentran en situación de exclusión severa.
» 1,3 millones de personas recibieron en 2014 la ayuda básica de emergencia de Cáritas, tres veces más que en 2007. Y 2,5 millones de personas fueron atendidas por esta organización por distintos motivos.
» España suspende, con un 4,85 sobre 10, en el índice de justicia social de la Unión Europea.
» El 1% de la población española tiene el 27% de la riqueza y el 10% acapara más del 55%.
» Tres comunidades autónomas tienen un 30% de su población en riesgo de pobreza, y otras dos, el 25%.
Con esos titulares, no es de extrañar que los políticos se hayan dado cuenta de que no pueden ni plantearse una campaña electoral sin ofrecer por lo menos un poco de esperanza a los ciudadanos más golpeados por la crisis. Otra cosa es que esa famélica legión les crea, porque buena parte de la desafección de los españoles hacia los políticos y las instituciones viene del empobrecimiento que ha causado la crisis económica y los recortes sociales llevados a cabo en los últimos cinco años.
Los primeros en recordar la desigualdad social, económica y territorial que existe en España fueron los representantes de Izquierda Unida (IU). La verdad es que nunca han dejado de ondear esa bandera, sobre todo desde el famoso 10 de mayo de 2010 en que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero dio un volantazo a su política económica, forzado por la Unión Europea, iniciando una política de recortes sociales que luego fue multiplicada por el Gobierno de Mariano Rajoy. IU ha sido la fuerza política que más se ha enfrentado a la política de austeridad promovida por el eje Bruselas-Fráncfort.
Luego apareció en el escenario político Podemos, formado por militantes de la izquierda anticapitalista que se hicieron mayores con el chavismo; un partido que formuló grandes promesas de política social en los pasados comicios al Parlamento Europeo, consiguiendo enormes réditos electorales. Al poco tiempo se dieron cuenta de que sus recetas para luchar contra la desigualdad eran imposibles de cumplir (sobre todo la llamada renta básica universal) y las devaluaron notablemente, pero no cabe duda de que su irrupción en la política (y sobre todo las previsiones de las encuestas) ha agitado las conciencias de los partidos de izquierda y de centro izquierda.
El PSOE de Pedro Sánchez ha sido uno de los partidos que más ha pisado el acelerador en los últimos meses en busca de propuestas que corrijan la brecha creciente de desigualdad en España. Tal vez por la presión de IU y de Podemos, por los resultados de las encuestas o sencillamente porque han considerado que sus siglas exigen una apuesta seria por una de las señas de identidad de la socialdemocracia: la igualdad de oportunidades. En esa línea, Sánchez ha llegado a proponer hasta la modificación del artículo 135 de la Constitución, relativo al equilibrio presupuestario, que se aprobó en la anterior legislatura por consenso entre su partido, que entonces gobernaba, y el PP. Además, desde hace meses el aparato del PSOE no para de producir papeles sobre desigualdad, y el propio Sánchez ha viajado este fin de semana a Brasil a preguntarle al expresidente Lula da Silva cómo consiguió cambiar la tendencia de desigualdad en su país, uno de los más pobres del mundo.
Ciudadanos ha irrumpido también con fuerza en el panorama de la lucha contra la desigualdad, la pobreza y la precariedad laboral. Lo quisieron dejar muy claro en la presentación, hace dos semanas, de su programa económico. Su competencia con UPyD (partido que desde su nacimiento ha defendido las tesis socialdemócratas y ha hecho innumerables propuestas contra la desigualdad en el Parlamento) les exige un movimiento hacia el centro y no han querido quedarse cortos. Hasta los partidos soberanistas catalanes han hecho un alto en el camino hacia la independencia para centrar sus acciones en la política social.
¿Y el PP? El partido del Gobierno mantiene la teoría de que la mejor forma de luchar contra el paro, la pobreza y la desigualdad es recuperar la senda del crecimiento económico (parece que lo ha conseguido, ¡seamos justos!) y que cuando las cifras macroeconómicas empiecen a cuadrar y la creación de empleo alcance una buena velocidad de crucero, la brecha de la desigualdad empezará a cerrarse. Algo cierto solo a medias, porque Estados Unidos, que disfruta de una magnífica posición económica y ha llegado prácticamente al pleno empleo (5,6% de tasa de paro), es uno de los países con mayor desigualdad del mundo. Por si acaso, Mariano Rajoy anunció el martes pasado algunas medidas sociales que pondrá en marcha en los escasos nueves meses que restan para unas elecciones generales en las que tanto el PP como el PSOE se juegan su propia existencia como partidos hegemónicos.
Entre los detractores de esa filosofía de que para luchar contra la
desigualdad hay que fomentar el aumento de la riqueza desde arriba,
porque antes o después llegará a todas las capas de la sociedad, está el economista Thomas Piketty. Uno de los escritores más citados de los últimos años con la publicación de su libro El capital en el siglo XXI,
en el que desarrolla algunas de las teorías de Karl Marx dos siglos
antes. Para Piketty, la desigualdad es una tendencia estructural en la
sociedad capitalista, derivada de lo que denomina su fuerza fundamental
de divergencia. Lo que viene a decir el economista francés es que cuando
el rendimiento del capital es mayor que el propio crecimiento de la
economía, la riqueza heredada crece más rápidamente que la producción y
la renta y, por lo tanto, aumenta la desigualdad. Y para solucionarlo,
propone una drástica reforma fiscal con altos tipos marginales para los
ricos, tanto en el impuesto sobre la renta como en el de patrimonio.
Hace menos de un mes, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias compitieron por
hacerse la foto con el exitoso Piketty cuando vino a presentar su libro a
Madrid. Los dos consiguieron sentarse a su lado y abrazar su doctrina
con auténtica pasión. Una doctrina que tiene muchos adeptos, pero
también detractores. De hecho, los países de la Unión Europea llevan
meses debatiendo sobre si las políticas de austeridad llevadas a cabo
para estabilizar las cuentas públicas no han causado males mayores sobre
la población. Keynesianos y liberales mantienen la discusión en Europa,
con los ojos puestos en Estados Unidos, en donde hay toda una escuela
de pensamiento que defiende que para luchar contra la pobreza hay que
crear riqueza y que es mejor centrarse en el crecimiento económico que
en la redistribución y corrección de las desigualdades.
El director de BBVA Research para España, Rafael Doménech, ha estudiado en profundidad el problema de la desigualdad en España y próximamente publicará un libro sobre el tema con otros profesores de Economía. A su juicio, la desigualdad en España está absolutamente vinculada a dos factores: el desempleo y el capital humano. “Antes de la crisis de 2008”, explica Doménech, “ya había mucha desigualdad encubierta, aunque siempre ha evolucionado en paralelo a la tasa de paro. En estos momentos estamos en una situación muy alta comparada con los países a los que queremos parecernos, especialmente los nórdicos, y en un nivel similar al de Italia o Portugal. De todas formas, es mayor la desigualdad de riqueza que la de rentas”.
Doménech insiste en que el bajo nivel de capital humano (educación) hace que la desigualdad sea un problema crónico y que “cuando vienen mal dadas, como esta última crisis económica, hay una parte de la sociedad española que lo pasa muy mal. Se han creado dos tipos de colectivos: los insiders del sistema, que son los que tienen un trabajo indefinido, los funcionarios y los pensionistas, que afrontan las crisis con ciertas garantías, y los outsiders, un amplio grupo formado por los parados, los empleados temporales y los precarios”. Es ese segundo grupo el que ha crecido de forma espectacular en los últimos años, formando una masa de pobreza que tardará años en reducirse. Y hay un último grupo de pobres con trabajo. Antes, si se tenía trabajo se salía de la pobreza, pero ahora es posible tener un trabajo precario que no dé para salir de ese pozo oscuro de la desigualdad.
A su juicio, “recomponer la situación nos va a llevar mucho tiempo porque hay que tomar medidas que solo tienen efectos a medio y largo plazo, como la reforma de la educación, para conseguir unos ciudadanos con habilidades profesionales vinculadas a los nuevos tiempos”. Este economista de BBVA recuerda además el drama que sufren millones de jóvenes españoles que abandonaron sus estudios entre los noventa y los primeros años del nuevo siglo, incentivados por los sueldos que les ofrecían en la construcción en pleno boom inmobiliario (casi siempre en negro), y cuando llegó la crisis se encontraron en la calle, sin prestación por desempleo ni una formación que les permita conseguir un nuevo trabajo.
“Además de las medidas ex post como los subsidios o las ayudas”, añade Doménech, “hay que plantearse medidas ex ante que ayuden a afrontar el grave problema de la desigualdad desde su propia raíz”. Para lograr el objetivo de mayor equidad fiscal, el papel del Estado es crucial. Además de la mejora del capital humano y la calidad de las instituciones, Rafael Doménech se refiere a medidas fiscales (empezando por la lucha contra el fraude) y reformas estructurales.
En la misma línea, el economista de Cáritas Guillermo Fernández Maíllo se reafirma en que “la desigualdad no se va a reducir solamente con la recuperación del empleo en España. El problema es más grave y la fractura social viene aumentando desde hace años; antes de que llegara esta última crisis económica”.
Fernández Maíllo forma parte del equipo que elabora el Informe Foessa sobre exclusión y desarrollo social, que lleva siete años llamando la atención sobre estos problemas. “Cuando lo presentamos por primera vez en 2007”, explica, “el Gobierno socialista ponía nuestros datos en tela de juicio porque decíamos que el 17% de la población española estaba en situación de exclusión social. Hoy, el dato llega hasta el 25%”. Para elaborar este índice, Cáritas trabaja con ocho dimensiones y más de 35 fenómenos sociales diferentes referidos al empleo, el consumo, la vivienda, la salud, el acceso a la política, las redes familiares y sociales, la conflictividad social y la salud. Y estos indicadores muestran que la desigualdad y la exclusión han estado presentes en la sociedad española durante toda la etapa democrática, aunque en los años ochenta se produjera un descenso notable por las políticas sociales desarrolladas por los sucesivos Gobiernos de Felipe González.
La última crisis económica que estalló en 2008 ha disparado todos los índices de desigualdad, pobreza y exclusión social en España, especialmente por el aumento del desempleo y por los recortes sociales en sanidad y educación. “Hay una generación transversal expulsada del mercado del trabajo y condenada a la exclusión”, dice Fernández Maíllo.
Según Cáritas, la crisis está causando un riesgo de falta de cohesión social en España, con consecuencias graves. Este riesgo se fundamenta en el incremento de la desigualdad y de la pobreza, el aumento del paro, el descenso de los sistemas de protección social, el desgaste de los mecanismos de protección familiar, las desigualdades territoriales y la crisis recaudatoria por la economía sumergida y el fraude fiscal. “Todos estos factores unidos”, explica el economista de Cáritas, “han llevado a que la pobreza sea más extensa, más intensa y se pueda llegar a cronificar. Es más extensa porque aumenta el número de personas que viven bajo el umbral de la pobreza, aumenta el número de hogares con todos sus miembros activos en el paro, aumenta la tasa de paro y se multiplica por tres en diez años el número de ejecuciones hipotecarias. Es más intensa porque cae la renta disponible por persona en valor real, cae el umbral de pobreza y aumenta el número de hogares con dificultades para llegar a fin de mes o sencillamente sin ingresos. Y, por último, la pobreza se cronifica, como lo prueba que casi el 50% de las personas que reciben ayudas de nuestra organización lo llevan haciendo tres o más años”.
En definitiva, el paro, el endeudamiento de los hogares y los
insuficientes sistemas de protección social han llevado a que la
fractura social se siga ampliando, creando importantes problemas para
las familias que repercuten especialmente en los niños. “Entrar en la
exclusión social es muy fácil y salir es muy difícil, casi imposible”,
dice Fernández Maíllo. “Los millones de personas que están en esa
situación en estos momentos lo tienen más difícil que en las anteriores
crisis”. En cuanto a los niños, el economista defiende que no se debe
hablar de pobreza infantil, sino de pobreza de las familias y que en
estos momentos “existe un riesgo claro de transmisión intergeneracional
de la pobreza, como ya ocurrió en las crisis de los ochenta y los
noventa, pero más grave porque este pico de pobreza es más intenso,
extenso y crónico”.
El Informe Foessa enuncia varias propuestas para luchar contra la pobreza y la exclusión: revisar el sistema de garantía de rentas, implementar políticas públicas de ayuda a las familias, lanzar nuevas políticas públicas de creación de empleo y reducción de la pobreza y recuperar los servicios sociales públicos que se han perdido por los recortes llevados a cabo desde 2010.
Otra organización no gubernamental, Intermón-Oxfam, coincide bastante con Cáritas tanto en el diagnóstico como en las recetas para solucionar el problema. La economista de Oxfam Teresa Cavero explica que “España llegó a esta última crisis con unos niveles de pobreza muy altos, por lo que las consecuencias han sido muy graves. La mezcla de desempleo más recortes sociales ha hecho un daño irreparable en la población, porque cada vez hay más gente con necesidades de ayuda y menos fondos para prestaciones y políticas sociales”.
Cavero enumera las propuestas para afrontar este problema: “En primer lugar, es imprescindible una nueva política fiscal sostenible, progresiva y equitativa, unida a la lucha contra el fraude y la implantación de la tasa Tobin [impuesto a las transacciones financieras]. En segundo lugar, hay que blindar las políticas sociales para que no puedan volver a reducirse como estos últimos años; hay que garantizar la educación y la sanidad universal y de calidad, recuperar la protección social, garantizar unos ingresos mínimos y lanzar políticas públicas de empleo. Y, por último, reclamamos un auténtico refuerzo democrático de las instituciones”.
Las propuestas de Cáritas, Intermón y otras ONG parece que han sido escuchadas por los distintos dirigentes políticos, según se desprende de las últimas declaraciones y documentos presentados por el PSOE, IU, Ciudadanos, UPyD y Podemos. Aunque todavía hay que concretar más las propuestas y cuantificarlas. Lo que ya nadie duda, a estas alturas, es que “hemos llegado a un nivel excesivo de desigualdad que no solo es injusto, sino que pone en peligro la democracia”, como decía hace pocas semanas la catedrática de Ética Adela Cortina en una entrevista a este periódico.
El director de BBVA Research para España, Rafael Doménech, ha estudiado en profundidad el problema de la desigualdad en España y próximamente publicará un libro sobre el tema con otros profesores de Economía. A su juicio, la desigualdad en España está absolutamente vinculada a dos factores: el desempleo y el capital humano. “Antes de la crisis de 2008”, explica Doménech, “ya había mucha desigualdad encubierta, aunque siempre ha evolucionado en paralelo a la tasa de paro. En estos momentos estamos en una situación muy alta comparada con los países a los que queremos parecernos, especialmente los nórdicos, y en un nivel similar al de Italia o Portugal. De todas formas, es mayor la desigualdad de riqueza que la de rentas”.
Doménech insiste en que el bajo nivel de capital humano (educación) hace que la desigualdad sea un problema crónico y que “cuando vienen mal dadas, como esta última crisis económica, hay una parte de la sociedad española que lo pasa muy mal. Se han creado dos tipos de colectivos: los insiders del sistema, que son los que tienen un trabajo indefinido, los funcionarios y los pensionistas, que afrontan las crisis con ciertas garantías, y los outsiders, un amplio grupo formado por los parados, los empleados temporales y los precarios”. Es ese segundo grupo el que ha crecido de forma espectacular en los últimos años, formando una masa de pobreza que tardará años en reducirse. Y hay un último grupo de pobres con trabajo. Antes, si se tenía trabajo se salía de la pobreza, pero ahora es posible tener un trabajo precario que no dé para salir de ese pozo oscuro de la desigualdad.
A su juicio, “recomponer la situación nos va a llevar mucho tiempo porque hay que tomar medidas que solo tienen efectos a medio y largo plazo, como la reforma de la educación, para conseguir unos ciudadanos con habilidades profesionales vinculadas a los nuevos tiempos”. Este economista de BBVA recuerda además el drama que sufren millones de jóvenes españoles que abandonaron sus estudios entre los noventa y los primeros años del nuevo siglo, incentivados por los sueldos que les ofrecían en la construcción en pleno boom inmobiliario (casi siempre en negro), y cuando llegó la crisis se encontraron en la calle, sin prestación por desempleo ni una formación que les permita conseguir un nuevo trabajo.
En el debate del estado de la nación de esta semana la desigualdad ha sido uno de los asuntos más citados
“Además de las medidas ex post como los subsidios o las ayudas”, añade Doménech, “hay que plantearse medidas ex ante que ayuden a afrontar el grave problema de la desigualdad desde su propia raíz”. Para lograr el objetivo de mayor equidad fiscal, el papel del Estado es crucial. Además de la mejora del capital humano y la calidad de las instituciones, Rafael Doménech se refiere a medidas fiscales (empezando por la lucha contra el fraude) y reformas estructurales.
En la misma línea, el economista de Cáritas Guillermo Fernández Maíllo se reafirma en que “la desigualdad no se va a reducir solamente con la recuperación del empleo en España. El problema es más grave y la fractura social viene aumentando desde hace años; antes de que llegara esta última crisis económica”.
Fernández Maíllo forma parte del equipo que elabora el Informe Foessa sobre exclusión y desarrollo social, que lleva siete años llamando la atención sobre estos problemas. “Cuando lo presentamos por primera vez en 2007”, explica, “el Gobierno socialista ponía nuestros datos en tela de juicio porque decíamos que el 17% de la población española estaba en situación de exclusión social. Hoy, el dato llega hasta el 25%”. Para elaborar este índice, Cáritas trabaja con ocho dimensiones y más de 35 fenómenos sociales diferentes referidos al empleo, el consumo, la vivienda, la salud, el acceso a la política, las redes familiares y sociales, la conflictividad social y la salud. Y estos indicadores muestran que la desigualdad y la exclusión han estado presentes en la sociedad española durante toda la etapa democrática, aunque en los años ochenta se produjera un descenso notable por las políticas sociales desarrolladas por los sucesivos Gobiernos de Felipe González.
La última crisis económica que estalló en 2008 ha disparado todos los índices de desigualdad, pobreza y exclusión social en España, especialmente por el aumento del desempleo y por los recortes sociales en sanidad y educación. “Hay una generación transversal expulsada del mercado del trabajo y condenada a la exclusión”, dice Fernández Maíllo.
Según Cáritas, la crisis está causando un riesgo de falta de cohesión social en España, con consecuencias graves. Este riesgo se fundamenta en el incremento de la desigualdad y de la pobreza, el aumento del paro, el descenso de los sistemas de protección social, el desgaste de los mecanismos de protección familiar, las desigualdades territoriales y la crisis recaudatoria por la economía sumergida y el fraude fiscal. “Todos estos factores unidos”, explica el economista de Cáritas, “han llevado a que la pobreza sea más extensa, más intensa y se pueda llegar a cronificar. Es más extensa porque aumenta el número de personas que viven bajo el umbral de la pobreza, aumenta el número de hogares con todos sus miembros activos en el paro, aumenta la tasa de paro y se multiplica por tres en diez años el número de ejecuciones hipotecarias. Es más intensa porque cae la renta disponible por persona en valor real, cae el umbral de pobreza y aumenta el número de hogares con dificultades para llegar a fin de mes o sencillamente sin ingresos. Y, por último, la pobreza se cronifica, como lo prueba que casi el 50% de las personas que reciben ayudas de nuestra organización lo llevan haciendo tres o más años”.
Para el célebre autor Thomas Piketty, se trata de una tendencia estructural en la sociedad capitalista
El Informe Foessa enuncia varias propuestas para luchar contra la pobreza y la exclusión: revisar el sistema de garantía de rentas, implementar políticas públicas de ayuda a las familias, lanzar nuevas políticas públicas de creación de empleo y reducción de la pobreza y recuperar los servicios sociales públicos que se han perdido por los recortes llevados a cabo desde 2010.
Otra organización no gubernamental, Intermón-Oxfam, coincide bastante con Cáritas tanto en el diagnóstico como en las recetas para solucionar el problema. La economista de Oxfam Teresa Cavero explica que “España llegó a esta última crisis con unos niveles de pobreza muy altos, por lo que las consecuencias han sido muy graves. La mezcla de desempleo más recortes sociales ha hecho un daño irreparable en la población, porque cada vez hay más gente con necesidades de ayuda y menos fondos para prestaciones y políticas sociales”.
Cavero enumera las propuestas para afrontar este problema: “En primer lugar, es imprescindible una nueva política fiscal sostenible, progresiva y equitativa, unida a la lucha contra el fraude y la implantación de la tasa Tobin [impuesto a las transacciones financieras]. En segundo lugar, hay que blindar las políticas sociales para que no puedan volver a reducirse como estos últimos años; hay que garantizar la educación y la sanidad universal y de calidad, recuperar la protección social, garantizar unos ingresos mínimos y lanzar políticas públicas de empleo. Y, por último, reclamamos un auténtico refuerzo democrático de las instituciones”.
Las propuestas de Cáritas, Intermón y otras ONG parece que han sido escuchadas por los distintos dirigentes políticos, según se desprende de las últimas declaraciones y documentos presentados por el PSOE, IU, Ciudadanos, UPyD y Podemos. Aunque todavía hay que concretar más las propuestas y cuantificarlas. Lo que ya nadie duda, a estas alturas, es que “hemos llegado a un nivel excesivo de desigualdad que no solo es injusto, sino que pone en peligro la democracia”, como decía hace pocas semanas la catedrática de Ética Adela Cortina en una entrevista a este periódico.
01.03.15.- DEPENDENCIA
Público
Cada hora de 2014 murió un dependiente sin recibir la atención a la que tenía derecho
La lista de espera se redujo porque 8.122 beneficiarios que tenían reconocida la prestación fallecieron
Un dependiente.
EFE
MADRID.- La Asociación Estatal de
Directores y Gerentes en Servicios Sociales ha asegurado hoy que el
Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) ha perdido
8.122 beneficiarios en 2014, lo que supone uno menos cada hora del año.
En un comunicado, la asociación afirma que el pasado fue el primero desde la aprobación de la ley de la dependencia que se cerró con saldos interanuales negativos en número de beneficiarios, personas con derecho a prestación, dictámenes y número de prestaciones.
Indica que la reducción de la lista de espera en 2014 hasta los 148.002 se debe "casi en su totalidad" a los fallecimientos de las personas que tenían reconocido el derecho a la prestación, con lo que murieron sin haberla recibido.
En un comunicado, la asociación afirma que el pasado fue el primero desde la aprobación de la ley de la dependencia que se cerró con saldos interanuales negativos en número de beneficiarios, personas con derecho a prestación, dictámenes y número de prestaciones.
Indica que la reducción de la lista de espera en 2014 hasta los 148.002 se debe "casi en su totalidad" a los fallecimientos de las personas que tenían reconocido el derecho a la prestación, con lo que murieron sin haberla recibido.
"Es notorio que la mayoría de estas bajas se produjeron por
fallecimiento", asevera la asociación en el comunicado, en el que, no
obstante, se alegra de que las comunidades autónomas hayan conseguido
mantener o incrementar en el último año las atenciones basadas en
servicios.
El gasto público apenas se ha mantenido en los mismo niveles que en 2013, de forma que el "ligero" incremento en servicios se ha producido por el aumento del copago de los usuarios y por la reducción interanual neta de 34.000 prestaciones económicas por cuidados familiares.
El gasto público apenas se ha mantenido en los mismo niveles que en 2013, de forma que el "ligero" incremento en servicios se ha producido por el aumento del copago de los usuarios y por la reducción interanual neta de 34.000 prestaciones económicas por cuidados familiares.
"Es notorio que la mayoría de estas bajas
se produjeron por fallecimiento", asevera la asociación en el
comunicado, en el que, no obstante, se alegra de que las comunidades
autónomas hayan conseguido mantener o incrementar en el último año las
atenciones basadas en servicios.
El gasto público apenas se ha mantenido en los mismo niveles que en 2013, de forma que el "ligero" incremento en servicios se ha producido por el aumento del copago de los usuarios y por la reducción interanual neta de 34.000 prestaciones económicas por cuidados familiares.
El gasto público apenas se ha mantenido en los mismo niveles que en 2013, de forma que el "ligero" incremento en servicios se ha producido por el aumento del copago de los usuarios y por la reducción interanual neta de 34.000 prestaciones económicas por cuidados familiares.
sábado, 28 de febrero de 2015
28.02.15.- FOTOS DE LAS CONTRAMEDALLAS DE ANDALUCÍA
| LOS AVIOS |
| PREPARANDO LAS PANCARTAS |
| STOP DESAHUCIOS |
| CABECERA |
| LA CITA |
| RUIDO DE HUELGA |
| SE DEJÓ UN RECADO |
| ESCUELA PÚBLICA Y LAICA |
| RENTA BÁSICA |
| CENTRO SOCIAL OKUPADO "ARDANZA" |
| REDES DE RESISTENCIA |
| AFECTADOS POR LAS HIPOTECAS |
| DEPENDENCIA |
| GIRALDILLO |
| COLA DE CGT, CABECERA DE IU |
| LA PASARELA |
| ROJO-AMARILLO-NEGRO |
| SI SE PUEDE |
| CHARANGA |
| TORRE DEL ORO |
| FOTO |
| PARA LAS MEDALLAS |
| PARA LAS...CONTRAMEDALLAS |
| MEMORIA HISTÓRICA |
| EN EL RECUERDO |
| VALLADO |
| AL FONDO PUERTA DEL TEATRO DE LA MAESTRANZA |
| PRESENTADORA DEL ACTO |
| CAMISETA |
| PREMIADOS |
| PREMIADO |
| PREMIADOS |
| PREMIADOS |
| PREMIADA |
| PREMIADA |
| PREMIADO |
| CONDUCTOR DEL ACTO |
| PREMIADO |
| TOUR |
| PREMIADO |
| FIN DE FIESTA |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
