6 queremos
y
5 sabemos.
Manifiesto de intelectuales cercanos a la
socialdemocracia para regenerar la democracia
Las personas que firmamos esta iniciativa
no estamos dispuestas a resignarnos ante
todo lo que nos está pasando. Aspiramos a conseguir un Gobierno
dedicado al servicio del bien común, a vivir en una auténtica democracia
y a seguir disfrutando de los derechos sociales que hemos conquistado a
lo largo de decenios y con mucho esfuerzo.
01.- Queremos acabar con la corrupción porque no podemos seguir despertándonos cada mañana con
un nuevo escándalo político,
un nuevo recorte, una nueva arbitrariedad. No admitimos que quieran
acostumbrarnos a convivir con la indecencia política. No aceptamos que
la normalidad sea el clientelismo, el abuso y la mediocridad.
02.- Queremos involucrarnos con la verdad,
la justicia, los derechos cívicos, la defensa de las víctimas y la
reparación que merecen y combatir la involución democrática que se
agranda cada día en España de la mano del Partido Popular, l
a extrema derecha creciente y la jerarquía católica más reaccionaria.
03.- Queremos que no se pierdan los
avances en derechos cívicos e igualdad de género conseguidos por los movimientos sociales tras años de lucha.
04.- Queremos que España sea de la gente común y que nos gobiernen
políticos identificados con las personas honradas y
bien preparadas que día a día, a base de decencia y eficacia, sacan
adelante nuestra sociedad, los centros educativos, los hospitales, las
empresas y la vida de millones de familias.
05.- Queremos vivir en un país en el que
la justicia sea igual para todos y
en el que la ciudadanía intervenga de forma directa en el gobierno de
los jueces, en donde no queden impunes quienes más culpa tienen en la
generación y prolongación de la crisis. Queremos pedir responsabilidades
a los que han depredado los bienes y las esperanzas de millones de
personas.
Estamos ya hartos de que, con la excusa de Europa, España sufra
un retroceso continuo en el bienestar y pierda derechos que costó
decenios conquistar. Los gastos públicos y sociales de nuestro país han
sido los más bajos de la
Europa de los 15.
No aceptamos que pertenecer al euro sólo implique la entrega de
nuestras mejores riquezas, la destrucción de nuestra actividad
productiva o el abandono de nuestra soberanía política en manos de los
grandes especuladores. Buscamos
una integración de fuerzas europeas que conviertan la Unión en lo que siempre debió ser: un proyecto al servicio de los ciudadanos.
06.- Queremos acabar con la manipulación constante de los medios
públicos y asegurar que dejen de estar al servicio de los partidos o del
Gobierno de turno porque esa es una de las causas principales de la
degradación democrática que estamos sufriendo.
Hay otro camino
Tenemos los conocimientos y preparación suficientes para
afirmar con seguridad y convicción que, en contra de lo que se empeñan
en decirnos, hay otras alternativas, cuya adopción permitiría superar la
frustración ante el bloqueo económico y la degeneración de nuestra vida
política. Sabemos que podemos enderezar el rumbo de nuestra economía.
Ni nos resignamos ni estamos dispuestos a padecer en silencio las
secuelas de un mal gobierno que aplica sin cesar medidas tan injustas
como ineficaces contra la inmensa mayoría. Ya hemos llegado demasiado
lejos y es el momento de acabar con su incompetencia y servidumbre.
01.- Sabemos que lo podemos hacer y queremos hacerlo juntos.
En primer lugar, debemos acabar con los privilegios de los
banqueros. Es necesario garantizar la financiación, disponiendo de
entidades públicas que concedan créditos de bajo interés a las empresas.
Es posible aumentar los ingresos privados y públicos para que se reactive la economía, aunque eso obliga a
repartir la riqueza de otro modo,
frenando su concentración en pocas manos, aumentando el salario mínimo,
reduciendo la factura hipotecaria de millones de familias y reformando
el sistema fiscal para combatir el fraude y la evasión fiscal.
Es posible replantear el pago de nuestra deuda y hacer frente
al fundamentalismo que imponen en Europa los grandes financieros.
Incluso, si hiciera falta, podemos replantearnos los términos de nuestra
pertenencia al euro y a las instituciones europeas.
02.- Sabemos que se puede evitar el padecimiento diario de millones
de personas y la paralización de la vida económica, generando confianza
en los inversores a la hora de elegir España. Aunque para ello resulta
imprescindible ofrecer
una seguridad jurídica consolidada,
exigente en la persecución de la especulación, los aprovechamientos
ilícitos y las agresiones al medio ambiente y la naturaleza.
03.- Sabemos que es posible mantener los servicios públicos de salud
universal, educación, pensiones o atención a la dependencia, garantizar
el derecho a la vivienda o disponer de un potente sistema de ciencia y
tecnología siempre que no se busque -como ahora- convertirlos en
negocios privados. No sólo es posible, sino que sabemos que sólo así se
puede garantizar el desarrollo y la sostenibilidad de nuestra economía
para el bienestar social.
04.- Sabemos que se puede eliminar la corrupción si se adoptan para
ello medidas drásticas, un mecanismo ágil de investigación y sanción en
el ámbito administrativo, con participación ciudadana, y un mecanismo
eficaz de investigación y enjuiciamiento en el ámbito penal. Deben
pedirse responsabilidades a quienes han mentido y robado y a quienes
tomaron a sabiendas decisiones injustas que han arruinado a tantos
españoles.
Deben aprobarse leyes que garanticen que la ciudadanía sea
representada directa y fielmente en las instituciones públicas (y no
sólo a través de las cuotas de partidos), porque esa es la mejor manera
de acabar con el clientelismo que mueve con cada cambio de gobierno a
familias completas, amistades y patrocinados varios a cambio de
sumisión.
Llamamiento al compromiso ciudadano
05.- Sabemos que es posible actuar de otro modo y resolver los
problemas económicos y sociales que tenemos planteados. Pero es
necesario que las respuestas elegidas no estén, como hasta ahora,
pensadas sólo en beneficio de grupos empresariales y financieros muy
minoritarios. Y para ello es imprescindible que todas las personas de
diversas ideologías y sensibilidades políticas o sociales nos pongamos
de acuerdo para forjar una amplia y eficaz mayoría que dé una respuesta
contundente, democrática y pacífica a la agresión que estamos sufriendo.
Para conseguirlo resulta necesario abrir un proceso de diálogo y
convergencia social, lo más amplio posible, asentado en medidas precisas
que se orienten a la regeneración política y la reactivación económica.
Por eso hacemos este llamamiento solicitando a la ciudadanía
que se comprometa de forma responsable en la construcción de una
alternativa política y social basada en los principios de igualdad real,
participación, diversidad, pluralidad y defensa de los derechos
humanos.
Convocamos a todas las personas y organizaciones sociales y
políticas -muy especialmente a las que ya actúan con una importante
representación ciudadana y resolviendo problemas directos de los
afectados-, para que se manifiesten en favor del diálogo. Que abran en
todas las esquinas y caminos de España, en las ciudades y en el campo,
en todos y cada uno de los sectores que integran la sociedad
democrática, un proceso de confluencia y unidad que, con el amparo de la
máxima movilización ciudadana, culmine en la alternativa que ponga fin
al drama que estamos viviendo.
*Federico Mayor Zaragoza, Juan Torres, Baltasar Garzón, Rosa María Artal, Vicenç
Navarro,Carlos Jiménez Villarejo, José Antonio Martín Pallín, José
Chamizo, Pilar González, Carlos Berzosa, Julián Casanova, Juan Francisco
Martín Seco, Ignacio Ramonet, Pilar del Río, Rosa María Calaf, Manuel
Rivas, Almudena Grandes, Luis García Montero, Miguel Ríos, Juan José
Téllez, Francisco Álvarez
Menea y vencerás...